Cómo evitar la dermatitis

Más vale prevenir que curar, y como propietario del salón debes asegurar la protección de tu personal y tu negocio. ¿Por dónde empezar?

Casi tres cuartas partes de los peluqueros han sufrido dermatitis en algún momento de su carrera. Dado que los peluqueros son 17 veces más propensos a desarrollar esta afección de la piel que cualquier otro grupo, es un problema tanto para los que lo sufren como para los propietarios de los salones.

La dermatitis es dolorosa, y no solo para los que la padecen. Tu negocio también podría resentirse. El personal con dermatitis tendrá que coger la baja y, en los casos más graves, deberá dejar de trabajar en este sector. Más vale prevenir que curar, y como propietario del salón debes asegurar la protección de tu personal y tu negocio.

¿Qué es la dermatitis?
La dermatitis laboral es una afección inflamatoria de la piel que hace que la piel sea propensa a la sequedad, la irritación, el picor, la descamación, las grietas y las ampollas.

Hay dos tipos de dermatitis: la dermatitis de contacto irritante y la dermatitis alérgica. La dermatitis de contacto irritante puede desarrollarse al cabo de unos pocos contactos con sustancias químicas – como la lejía – pero normalmente se desarrolla gradualmente por trabajar frecuentemente con las manos húmedas o trabajar con sustancias químicas más suaves, como el champú.

De forma similar, la dermatitis alérgica se puede desarrollar al cabo de unos pocos contactos con champús y tintes, pero la alergia puede tardar meses o incluso años en desarrollarse. Cuando una persona tiene una alergia, la tendrá toda su vida, y no solamente puede afectarle en el trabajo sino también en casa, dado que quien la sufre puede desarrollar alergias a los productos de limpieza doméstica o al champú, por ejemplo.

Pasos prácticos
La formación es muy importante en el sector de la peluquería, y el tema de la dermatitis no es ninguna excepción.

Depende de ti destacar lo importe que es seguir un procedimiento correcto y asegurar que se cumple. Los propietarios de los salones deben asumir la responsabilidad de velar por la salud y el bienestar de su personal y de proporcionar el equipo de protección personal necesario, como los guantes.

Y no solo depende de ti, como propietario, aportar tu grano de arena, sino que tu personal también debe utilizar el equipo proporcionado en el salón.

Por desgracia, hay demasiados peluqueros que ignoran esta exigencia.

5 pasos para evitar la dermatitis

Comunica a tu equipo los siguientes pasos:

  1. Se deben llevar guantes desechables que no sean de látex al aclarar, lavar con champú, teñir, decolorar, etc. Es imperativo elegir el guante adecuado. Es mejor utilizar un guante largo, dado que puede doblarse para evitar que el agua se escurra por los brazos. Debes suministrar guantes de diferentes tallas para asegurar que todo el personal dispone de la talla adecuada
  2. Se deben cambiar los guantes con cada cliente. Asegúrate de que el equipo sepa cómo quitarse los guantes correctamente. Los guantes deben sacarse desde el puño, evitando el contacto entre la piel y los guantes usados. Siempre que sea posible, las manos deben poder transpirar antes de cambiar los guantes por otros nuevos
  3. Las manos se deben secar bien. Asegúrate de tener un suministro constante de toallas de algodón o de papel cerca del lavacabezas e indica al personal que se deben secar bien las manos aunque tengan prisa
  4. Hidrátate con una crema sin perfume al empezar y acabar el día. Ofrece una buena crema protectora e hidratante y asegúrate de que el personal se la aplica correctamente
  5. Debes conocer los síntomas de la dermatitis y comprobar las manos periódicamente para detectar los signos iniciales. Asegúrate de que el personal sepa qué aspecto tiene la dermatitis para que puedan identificarla desde el inicio